sábado, 19 de mayo de 2018

Peña Cancías (1928 m) desde Laguarta

¿Como saldrá la ruta de hoy? La verdad es que esta pregunta no pasa por mi cabeza. En cada uno de los rincones que nos hemos encontrado en nuestro caminar hay algo que nos ha encantado.


Pero además, la jornada siempre promete cuando te encuentras rodeada de personas que como tú, aman la naturaleza, adoran los senderos y sobre todo, tienen ganas de pasar buenos momentos disfrutando todos juntos.


Así que, en esta grata compañía, comencemos la ruta de hoy.


Pongan rumbo a la población de Laguarta, dejando atrás Monrepós, encontraremos el desvio que indica Boltaña (por Laguarta). Y tras unos kilómetros repletitos de curvas, de todos los colores, tamaños y anchos, llegaremos a nuestro punto de partida.




Aquí toca encontrar un buen lugar donde aparcar y no molestar. Una vez realizada esta labor toca prepararse y retroceder un poco hasta hallar el inicio de la pista. (PR-9 Fiscal ). En nuestro caso hicimos un atajo sin querer.
 



Comenzamos por un sendero que asciende (¿cuando será la ruta que no tenga que usar en su descripción las palabras “subida” o sinónimos ?) al principio paralelo al rio, y en alguna ocasión cruzandolo.
 
 



Esta bastante bien señalizado por hitos, pero no conviene confiarse.
 
 




Caminamos observando lo que nos rodea, y aprovechando para coger resuello, volvemos la vista atrás y lo que vemos no nos deja indiferentes.





Iremos perdiendo altura hasta llegar a un collado. Esto a mi me hace refunfuñar un poco, a ver, que me lo expliquen, por que tenemos que bajar, para luego volver a subir. Cachis...¡¡¡ Uff, nada, no lo pensemos, que si no será peor.








Unos prados, repletos de pequeñas flores, con vivos colores, nos tendrán un rato entretenidos. Cual niños, vamos de flor en flor, de foto en foto.









Tras este pequeño recreo, volvemos al ataque con el ascenso.









Entre erizones, llegamos al cordal de la peña. Avanzamos por el, observamos, gozamos y fotografiamos. Son inmensas las panorámicas que tenemos desde aquí de todos los puntos. El día nos respeta en este aspecto y se mantiene bastante despejado.











Seguimos a la búsqueda de la cima, con su vértice geodésico. Mas allá, un repetidor.
Aqui hay algo que no me cuadra, en que quedamos...¿1918 o 1928?




Buen momento ahora, ya con Peña Canciás a nuestros pies, para que los “niños grandes” correteen y hagan el fotocol.


Pero después de un rato, suena la campana y ya formalicos volvemos por donde hemos venido.


Eso si, en nuestro retorno tenemos una sorpresa. Federico sale a saludarnos.

¿A que tiene cara de llamarse Federico?




Y solo era uno, pero con las fotos que le hicimos, acabo multiplicándose.





Resumen de la jornada: Risas, charlas, fotos, vistas, caballos, mas risas y cima. ¿Se puede pedir algo más? Hombre, ya puestos, terminar con unas frescas cervezas.


Y colorin colorado, esta loca entrada, se ha acabado.





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