sábado, 15 de septiembre de 2018

ARGUIS - CALMA ALTA - PICO GRATAL - ARGUIS

Soy cabra de Pirineo, pero nunca dejo la Sierra de Guara de lado. Llena de bonitos rincones, picos y peñas, es mi lugar de escape para mañanas de sábado.


Como este fin de semana no dispongo de mucho tiempo para dedicarlo a mi pasión, el caminar, decido acercarme a Guara y hacer uno de los picos que me faltan por pisar, Las Calmas.

Abro los ojos a una hora tempranera, cojo mi fiel compañera, mi mochila y arranco el coche en dirección la presa de Arguis. Aparco y comienzo a andar. Cruzo por la pasarela y observo un rincón que se ha convertido en muy especial.


 
Este paisaje siempre ha sido muy querido para mi, presentado por mi padre, fue lugar de mis correrías infantiles acompañada por mi familia. Pero a día de hoy, otros momentos han sumado más encanto a este rincón.

 
Pero sigo caminando, por la pista que rodea por la izquierda el embalse. Con un buen desayuno a base de moras que encuentro en el camino, llego hasta el desvío a Las Calmas.

 
Se acabo el tranquilo paseo, comenzando ya la subida. En un principio por dentro del cauce del barranco y después por una senda a la izquierda. Este es el momento en que las piernas tienen que hacer el mayor esfuerzo puesto que la pendiente es bastante importante. Por lo menos, el comienzo es por sombra.





 
La senda en varias ocasiones cruza la pista, pero continua dentro del tupido bosque.



 
El día ha salido cubierto, por lo menos por esta zona. Hay que mirar el lado positivo, con sol el collado de Las Calmas seria muy duro, aunque claro esta, no se puede disfrutar totalmente de las vistas. En algún momento las nubes dejan asomar pequeños resquicios de sol y montañas.
 
Una vez alcanzado el collado, a nuestra izquierda, asoma La Calma Alta. Es un lugar por lo que puedo ver poco transitado, en lo que los erizones han ganado la batalla. Por una estrecha senda comienzo el ascenso, con cuidado, para no salir muy arañada.

 

Mucha tranquilidad y al resguardo de un arbusto me preparo para un pequeño pero suculento almuerzo. Solo soy interrumpida por una pareja que también alcanza la cima. Tras una breve charla y unas fotos, vuelvo a quedarme sola con la paz del lugar.


 
Mi idea era hacer la vuelta por La Calma Baja para retornar a Arguis, pero el paseo me sabe a poco y decido explorar hacia la zona de Gratal. Desde el collado, busco las indicaciones y por una cómoda cresta me acerco hasta el pico Gratal, donde hago una breve parada y después sigo caminando para contemplar peña Gratal. No tengo tiempo de subirla así que solo la saludo y decido bajar por el barranco que acompaña al gaseoducto.


Este es el momento más delicado de la jornada, hay que ir con cuidado y despacito por que si tropiezas….mal sitio para caer...




Pico GRATAL

Peña GRATAL
 
Tras una lenta pero segura bajada, alcanzo de nuevo la pista que rodea el embalse, ahora toca de nuevo el paseo, recolectando moras para mi hijo que seguro que me lo agradece.
 
La jornada ha sido satisfactoria y mis piernas me agradecen el movimiento. Tras alguna charla por el camino, vuelvo hasta el vehículo y ya para casa, con una sonrisa como compañera.


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sábado, 8 de septiembre de 2018

Lac d'Ayous desde Astún

Este sábado es una ocasión especial. Por motivos de trabajo, lugar de residencia, etc, pocas veces nos podemos juntar los “expedicionarios” de hoy. Pero por fin lo hemos conseguido.


Aviso que esta entrada, aunque explica la ruta, es también un homenaje a cada uno de estos amigos.


Y preparar el día de hoy ha sido fácil. Lo único buscar una ruta bonita, cosa sencilla en nuestro Pirineo, para poder disfrutar del paisaje pero sobre todo de la compañía.


De esos momentos de risas, de esas charlas. De tener largas e interesantes conversaciones. De ponernos al día de los últimos acontecimientos o simplemente de tener una charla banal pero repleta de sonrisas y abrazos.


6.30 horas
El grupo de La Puebla de Alfindén arranca. Esta compuesto por una amiga brujilla y dos jóvenes, entre los que se encuentra mi hijo. Un miembro muy importante del día. Acompañado de su amigo, ha decidido compartir lo especial del  hoy.


A la misma hora, aproximadamente, de Zaragoza Capital, parte el trió compuesto por un papa pitufo, un Don Bubalu y un pícaro diablillo.


6.55 horas. Nuestro grupo para a recoger a la mas dulce del equipo en la localidad de Zuera.


7.15 Ultima parada donde se incorporan el resto de miembros protagonistas de la jornada. Dos hermanas muy terremotos pero llenas de bondad y un nuevo miembro que no podía ser malo, ya que venia recomendado por ellas. Y así fue, un placer conocerlo.


Tras una parada en Huesca, despertando el cuerpo con un café y animando el espíritu con muchos abrazos sinceros, arrancamos hasta destino.


Punto de partida, Astún. Tras aparcar junto al hotel, lugar ya conocido por nosotros comenzamos la preparación.


Mochilas, calzado, ruta  activa en nuestro gps y en marcha.


Tomamos primeramente la pista, acercándonos al telesilla para enseguida empezar a ascender por el sendero, casi paralelo al torrente. Para mi parecer, esta es la única parte que tiene un poco de dificultad, ya que se empieza a ascender enseguida y continuamente.


Llegaremos al ibón de Escalar todavía en la parte española, y aquí ya todo se suaviza. 




Tras una breve parada, seguimos el sendero, a nuestra derecha. Próximo punto, Coll de Moines o puerto de Jaca, donde pasaremos a territorio francés. Magnifica vista del valle del Aspe, con el pico de los Monjes a nuestra izquierda y el inconfundible Midi d’Ossau, del que me declaro totalmente enamorada.



Un buen rato para disfrutar del lugar y toca emprender la marcha por el sendero, en suave descenso, disfrutando de las vistas del valle, incorporándose al panorama el Pic Casterau.



Encontraremos un cruce de caminos, que me hace pensar en idear próximas incursiones por esta zona, pero en este caso, nos dirigimos al Pic Casterau, para ascender por su izquierda, por una corta pero intensa subida.








Asomamos al collado y volvemos a deleitarnos con lo que asoma a nuestros ojos, preciosas vistas, que nos van a conducir al Lac Bersau, pasando antes por la proximidad de un pequeño lago.






El lugar es precioso y el lago Bersau, impresionante. Casi dan ganas de dar por finalizada aquí la ruta, pero no, seguimos con el plan establecido y continuamos la marcha, por la orilla, hasta dejarlo atrás.





En aproximadamente quince minutos, aparece la imagen del refugio, primer indicio de que alcanzamos el punto de destino de nuestra ruta.







Aquí optamos por dirigirnos al edificio, para poder realizar allí la parada obligatoria a comer. Momento en que esta cuadrilla que nos hemos reunido, empieza a sacar viandas de la mochila, cual bolsillo de Doraimon, llenando por completo la mesa. Desde guindillas, olivas, tortillas, piña, tomates, chocolates, galletas y más cosas que se escapan a mi cabeza, pero que seguro que no se escaparon de mi estomago.







Tras este gran ágape, llega el momento de la única separación del grupo, unos a sestear, otros a charlar y otros a acercarnos al inspeccionar el lago y comprobar la frialdad de sus aguas.


Tras un extenso y merecido descanso, toca con tristeza pensar en el regreso que realizaremos por el mismo camino, volviendo a disfrutar de cada rincón.








El tiempo nos respeta y solo hace asomar unas escasas gotas que no llegan a más.


Así que como colofón a este día tan especial, toca parada cervecera en Villanua. Y quedan aun risas que compartir y sonrisas que dedicar, antes de separarnos.



Termina la jornada y cada uno de los coches vuelve a su lugar de origen. Pero no doy por terminada la entrada del blog sin antes mencionar a cada uno de los protagonistas de hoy, por orden alfabético, muy diplomáticamente.


Aarón, gracias por compartir este día conmigo, no sabes lo especial que ha sido para mi tenerte allí. Los momentos de charlas que mantuvimos y verte la sonrisa, aunque el cansancio asomará a tu cuerpo…... eres lo mejor.
Alfonso, mi bicho incorregible, que venia con un poco de estrés, pero que disfruto del día, volviendo a ser el niño trasto que todos conocemos. Las jornadas sin tu trastadas, no son lo mismo.
David, un placer conocerte, aunque resulto que ya te conocía. Y espero que vuelvas a compartir con nosotros correrías montañeras, ya que si soportas a las dos terremotos, tienes el cielo ganado, jeje.
Elena, que puedo decirte, sabes que eres mi debilidad y que cada jornada que compartimos me sabe a poco. Esa sonrisa sincera que posees, no tiene precio. A por muchos momentos juntas.
Ely, gracias por acercarte a nuestra tierra y dejarnos disfrutar de tu compañía. Arrasas con tu alegría y ole esa cubanita guapa en la que te conviertes con tu pañuelo a la cabeza.
Gonzalo, mi hijo bis, y miembro reciente de nuestro grupo, con el que da gusto salir a la montaña y ver como disfrutas con cada piedra, con cada montaña, con cada lago, sigue así de entusiasta.


Manuel, el gran papa del grupo, que ansias escapar a la montaña con nosotros y que largo se te hace la espera hasta el próximo día de fiesta. Siempre sale la oportunidad, siempre estará el Pirineo esperándonos.
Marian, esa brujilla loca y tan especial para mi, que se dejo engañar por mi, y se dejo mezclar con esta gente que estoy nombrando. Son locos, pero no peligrosos. A por muchas mas, brujilla.
Roberto, aigg, mi diablillo, que contenta estoy de haberte descubierto o más bien, de que te dejaras descubrir. Tan pronto estas haciendo diabluras, como que te perdemos en mística meditación.
Vanesa, la otra hermana terremoto, que alli donde pasa, deja todo lleno de energía. Sabes, te agradezco todo lo que animaste a mi hijo, eres todo amor.