domingo, 30 de octubre de 2016

LA RUTA DE LAS ERMITAS DE TELLA.



Como complemento a la ruta de los miradores de Revilla, hemos realizado esta pequeña ruta. Aproximadamente, 2’5 km. que nos podrá ocupar una hora de tiempo. Sencilla pero muy recomendable.

Comienza la ruta en el mismo Tella.  Siguiendo una cómoda senda, realizaremos esta pequeña caminata circular.  
Nuestros pasos nos llevaran a estas tres Ermitas.
San Juan y Pablo. Una de las más antiguas del románico.



Virgen de la Peña.


Nuestra Señora de Fajanillas.




Recomendaciones en los alrededores:

CUEVA DEL OSO CAVERNARIO DE TELLA 


Dolmen de Tella 



 



MIRADORES DE REVILLA




Si estáis en la zona del Sobrarbe y tenéis ganas de disfrutar de un paseo, sin mucha dificultad, en la zona de Tella, existen dos rutas perfectas para hacer. Ambas son sencillas y de baja exigencia, además podréis disfrutar de unas vistas maravillosas de todo el entorno.  También podéis optar por hacerlas en la misma jornada, como nosotros.

Personalmente, hago hincapié en la distancia existente desde Zaragoza a Revilla, primer destino. 200 kilómetros de carretera a recorrer en un poco menos de tres horas. El tramo final, para llegar a la zona de aparcamiento de la ruta de los miradores, son una sucesión de curvas, unidas a una carretera muy estrecha que te hace rezar para no encontrar coches de frente.

En una curva, unos doscientos metros antes de llegar a la pequeña localidad de Revilla, estacionaremos los vehículos. Recomendable echarse a la mochila unos prismáticos para observar las vistas, desde los miradores, de las Gargantas de Escuain y de los quebrantahuesos que continuamente sobrevolaran nuestras cabezas. 

Tomaremos la senda de los miradores y en cinco minutos cruzaremos un puente. Ya empezaremos a disfrutar de las vistas. Podremos visitar las ruinas de la Ermita de San Lorenzo tomando un desvío a nuestra derecha. Una vez realizada esta pequeña visita, volveremos al camino inicial.  





Tras unos quince minutos después de nuestro comienzo, encontraremos el primer mirador. Tras otros diez, el segundo. Y en poco menos de media hora, alcanzaremos el último de los miradores.  Perder el tiempo necesario en cada uno de ellos para observar a vuestro alrededor.




Pero aquí no ha terminado todo, volvemos hasta encontrar el desvío que indica “Revilla”, situado entre el segundo y el primer mirador. Es una subida con fuerte pendiente, pero os puedo asegurar que merece la pena el esfuerzo, ya que si hasta ahora las vistas han sido preciosas, desde la parte superior, son aún más impresionantes.  





Y así, disfrutando y caminando, llegaremos hasta Revilla, y de allí, hasta los coches. Ahora, a circular por las estupendas curvas, para ir a Tella, donde realizaremos la segunda ruta de hoy, la ruta de las Ermitas.







Hemos utilizado APROXIMADAMENTE 30 minutos en llegar hasta el ultimo mirador y 1h30’ en volver por la senda superior. Dependera todo del tiempo empleado en contemplar e ensimismarse. Pero con esto os podeis hacer una idea, para elegir la opción de vuelta por el camino que asciende, o si contamos con poco tiempo, volver por los miradores.



 Foto cedida por el profesor molón.



sábado, 1 de octubre de 2016

TRAMACASTILLA DE TENA - EL BETATO - IBON DE PIEDRAFITA



¿Un lugar adecuado para que unas buenas amigas pasen la jornada paseando por los rincones de nuestro pirineo?  En verdad, cualquier sitio es adecuado, puesto que ya con la compañía, el lugar poco importa. Pero si a esa oportunidad le pones un gran marco,  seguro que la postal sale inmejorable.  Y que mejor sitio para descubrir con ellas, que un lugar mágico, lleno de leyendas y de brujas sobrevolando las copas de los árboles.  

Hoy, dirigiremos nuestros pasos, por el bosque de El Betato, para una vez cruzado, ascender al ibón de Piedrafita.
Alcanzamos la localidad de Tramacastilla de Tena, aparcamos el vehículo en la entrada del pueblo, que dispone de un amplio parking junto a la parada del tren turístico, y nos dirigimos andando en dirección al ayuntamiento. Encontraremos una señal que nos indica la dirección de la ruta, del bosque. 


Nuestro primer lugar de parada, para contemplar el lugar, es el barranco de Gorgol, que cruzaremos por un puente.



A continuación una senda se adentra en el bosque,  hayas y robles nos darán cobijo, y acompañaran nuestro caminar.  No hemos tenido suerte, y el otoño aún no ha hecho efecto en los colores del entorno, pero aun así, el lugar derrocha belleza y misterio.  Una pequeña anécdota ocurrida en este día,  nos da pie a pensar en la existencia de las brujas del lugar. Parece que existir, existen y han decidido echar una mano a sus congéneres actuales. 




El camino está marcado por flechas, mojones y pintadas circulares en algunos árboles. 

El ascenso es llevadero y poco a poco cruzaremos hasta encontrar una pista que, o bien seguiremos, o si nos gusta más lo salvaje,  cruzaremos tomando una estrecha senda que volverá a toparse con la pista. 




Un poco más de ascenso, esta vez más pronunciado, y siguiendo la margen derecha del arroyo, llegaremos al Ibón.  Y bajo la gran Peña Telera, que nos observa, que nos vigila, y con el ibon a nuestros pies, hacemos la parada de la comida.








Un rato de risas, de encuentros inesperados y tenemos que tomar la decisión de iniciar la vuelta. Para ello, desandamos lo andado.

Y ya en nuestro vehículo, decimos adiós a nuestras compañeras las brujas, y volvemos al pueblo de Ara, donde pernoctaremos, no sin antes hacer una parada cervecera en Biescas.





DEDICATORIA
A mis queridas brujitas, gracias por ser como sois,  no cambies nunca, nada, ni un ápice.  Ha sido un lujo compartir esta ruta con vosotras, que la habéis hecho especial, mágica y divertida. Y sé que el conjunto hace la fuerza, y que las cuatro bruxas hacen el pack perfecto.
Os quiero.
.