martes, 24 de mayo de 2016

AMPLIACION DE LAS PASARELAS DE ALQUEZAR

Después de una semana con un tiempo fantástico, llega el fin de semana y anuncian lluvias. Así que nuestros primeros planes se quedan aparcados y decidimos ir a un sitio cerca y de fácil acceso. 
Al principio de este mes han inaugurado un nuevo tramo, que continua con el ya existente. Así que, mochilas al hombro y chubasquero en mano, nos dirigimos a Alquezar.
La ruta parte de la zona superior del pueblo, junto a una pastelería muy recomendable para visitar, con una múltiples variedad de dobladillos a degustar.
Bueno, me centro. Esta ruta esta muy bien señalizada, y discurre desde Alquezar a Asque. El primer tramo son pasarelas, las primeras mas sencillas y las nuevas un pelin mas elevadas que las anteriores. 

Es apta para todo tipo de públicos, con más de 200 metros de pasarelas aéreas, zonas de mirador; un puente colgante y una plataforma con vistas hacia el pueblo y el curso del río.  




Al poner el primer pie en la senda, fuimos recibidos con un corto pero intenso chaparron, que no pudo con nosotros y continuamos con una calma de sol que precedio a la tempestad.
Acompañados del Vero, elevados y con la pared a nuestra derecha, llegaremos hasta el puente medieval de Villacantal. Desde allí, una vez cruzado, parte la pista hasta Asque, unos 3 kilómetros que discurren progresivamente en ascenso. Siempre, a nuestra espalda, Alquezar, impresionante.



Al llegar a Asque, nos esperaba una grata sorpresa. Necesitabamos hidratarnos, unas cervercitas era una buena opción, y buscando un bar en la localidad descubrimos un lugar...con el que no contábamos...y aprovecho para darlo a conocer. La Jayma del Arte. La propietaria nos recibió muy cordialmente y dejo que nos deleitáramos con la belleza del interior de su establecimiento y posteriormente, con unas buenas dosis de cerveza.


Cuando decidimos ir a buscar un lugar donde aposentar nuestro cuerpos para dar cuenta de los bocatas y demás viandas, una serie de avisos acústicos nos indico que era menester buscar refugio y pronto, y allí estaban los amables lugareños que nos dieron cobijo en su centro social.


Y ya con fuerzas, retomamos el camino de vuelta hasta el puente antes mencionado y, en ese lugar, cogimos el camino que sube al mirador de Alquezar, ya que no hace falta volver por las pasarelas. Eso si, ascendemos ascendemos y ascendemos.
Como siempre, una buena ruta y una buena compañía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario