martes, 31 de mayo de 2016

SUBIDA A PEÑA OROEL (1.769 m)

Decidir a donde acercarnos el finde a caminar es una ardua labor, jeje, hay tantos rincones bonitos, que no sabes cual elegir.  En una ocasión, una buena amiga mía, nos llevo a las laderas de este monte a coger unas deliciosas trompetillas. Así que, recordando ese día, decidí que partiéramos a Peña Oroel, a realizar la subida.


Desde Jaca, hay que tomar la carretera A-1205, dirección Bernues. A unos 7 kilómetros, tomar el desvió a la izquierda hasta el parador de Peña Oroel. Aparcamos allí y enfrente justo, esta la señalización de la ruta de ascensión.



Una senda en zig-zag con constante subida, que se hace llevadera, sobre todo por el bosque que nos envuelve de pinos silvestres pero que conlleva su esfuerzo. El camino esta muy bien señalizado y existen paneles informativos sobre flora y fauna del entorno. 


Abetos y pinos a nuestro alrededor. Una buena sombra nos cobija. Tras la serpenteante subida, llegamos a la zona del collado, antesala de la cima.



Son espectaculares las vistas que empiezan a rodearnos y que por ambas vertientes asoman.



Nuestra meta ya esta al caer, una alta y soberana cruz, de casi 9 metros. Para los conocedores de los montes, montañas y sierras, desde allí podemos contemplar Collarada, Telera, Tendenera, Jaca a nuestros pies y las Sierras de San Juan de la Peña y Guara.




 En la foto superior, si hacéis zoom, podréis ver el parador, lugar de aparcamiento de los coches. Glup.



 Da pena alejarse de este lugar, pero nos ayudo el hambre y el aire que parecía nacer en la cumbre. Así que regresamos al collado y al resguardo de unos matorrales, comemos entre risas y buena charla. 

Regresamos hasta el coche, con la alegría que da un retorno de bajada. Para finalizar la jornada, unas cervecitas en Jaca y un paseo por la ciudadela. 
Otra jornada genial, conociendo lugares y  disfrutando de la compañía.

martes, 24 de mayo de 2016

AMPLIACION DE LAS PASARELAS DE ALQUEZAR

Después de una semana con un tiempo fantástico, llega el fin de semana y anuncian lluvias. Así que nuestros primeros planes se quedan aparcados y decidimos ir a un sitio cerca y de fácil acceso. 
Al principio de este mes han inaugurado un nuevo tramo, que continua con el ya existente. Así que, mochilas al hombro y chubasquero en mano, nos dirigimos a Alquezar.
La ruta parte de la zona superior del pueblo, junto a una pastelería muy recomendable para visitar, con una múltiples variedad de dobladillos a degustar.
Bueno, me centro. Esta ruta esta muy bien señalizada, y discurre desde Alquezar a Asque. El primer tramo son pasarelas, las primeras mas sencillas y las nuevas un pelin mas elevadas que las anteriores. 

Es apta para todo tipo de públicos, con más de 200 metros de pasarelas aéreas, zonas de mirador; un puente colgante y una plataforma con vistas hacia el pueblo y el curso del río.  




Al poner el primer pie en la senda, fuimos recibidos con un corto pero intenso chaparron, que no pudo con nosotros y continuamos con una calma de sol que precedio a la tempestad.
Acompañados del Vero, elevados y con la pared a nuestra derecha, llegaremos hasta el puente medieval de Villacantal. Desde allí, una vez cruzado, parte la pista hasta Asque, unos 3 kilómetros que discurren progresivamente en ascenso. Siempre, a nuestra espalda, Alquezar, impresionante.



Al llegar a Asque, nos esperaba una grata sorpresa. Necesitabamos hidratarnos, unas cervercitas era una buena opción, y buscando un bar en la localidad descubrimos un lugar...con el que no contábamos...y aprovecho para darlo a conocer. La Jayma del Arte. La propietaria nos recibió muy cordialmente y dejo que nos deleitáramos con la belleza del interior de su establecimiento y posteriormente, con unas buenas dosis de cerveza.


Cuando decidimos ir a buscar un lugar donde aposentar nuestro cuerpos para dar cuenta de los bocatas y demás viandas, una serie de avisos acústicos nos indico que era menester buscar refugio y pronto, y allí estaban los amables lugareños que nos dieron cobijo en su centro social.


Y ya con fuerzas, retomamos el camino de vuelta hasta el puente antes mencionado y, en ese lugar, cogimos el camino que sube al mirador de Alquezar, ya que no hace falta volver por las pasarelas. Eso si, ascendemos ascendemos y ascendemos.
Como siempre, una buena ruta y una buena compañía.

jueves, 19 de mayo de 2016

CASCADAS DE LA CUEVA Y DEL ESTRECHO, ORDESA.

Visitamos el Valle de Ordesa, y al ir acompañados de niños pequeños, decidimos hacer la ruta corta de las cascadas La Cueva y del Estrecho.
Un pequeño grupo, arrancamos motores hasta llegar a Torla. En temporada de verano esta cortado el acceso con coches particulares hasta la pradera, pero en estas fechas,  llegamos hasta allí y estacionamos en el parking de dicha pradera, por cierto, muy concurrido.  

Comenzamos el camino, de una hora y media, internándonos en el  hayedo-abetal, uno de los  mejores conservados de todo el Pirineo español.  Para ello, cogemos la senda de la derecha, dejando a mano izquierda la que se dirige a la Cola de Caballo, otra ruta muy recomendable, pero mas larga para nuestros pequeños senderistas. 





Tras aproximadamente una hora de camino, nos encontramos primeramente, el mirador de
Cascada de la Cueva
 

Tras su visita regresamos por el mismo sendero para dirigirnos ahora a la Cascada del Estrecho ubicada a escasos 5 minutos de esta.



Acompañados del ruido del agua, hicimos la parada a comer, dejando que las cabritas de monte que nos acompañaban, hicieran de las suyas. Comida y sobremesa, y ya de vuelta.

Retomamos camino por el hayedo hasta la pradera de Ordesa.






 Hacemos parada obligada en el mirador de los Bucardos. Menudas vistas, juzgarlas vosotros.

Y ya en la pradera, unas cervecitas para los adultos y unos helados para los más campeones. Eso si, trabajando en un refugio por si el tiempo cambiaba.