domingo, 22 de enero de 2017

RAQUETAS. CUNIACHA A IBON DE PIEDRAFITA.

La entrada de hoy no va a indicar una ruta en si. Solo voy a describir la jornada de hoy.

Comenzamos a planear el domingo. Ha sido una semana de nevadas en el Pirineo, con lo que se va a intentar hacer un día de raquetas.

Se tratara de ir hasta Biescas, ver como se presenta el día metereologicamente hablando y decidir. Nuestra primera idea es llegar hasta el parking del Centro Faunístico de la Cuniacha y caminar desde allí con la ayuda de raquetas hasta el Ibón de Piedrafita. Si no vemos la carretera en condiciones continuaremos hasta la estación de esquí más cercana. Pero no hace falta, el día no amenaza con estropearse y la pista hasta el lugar esta en perfectas condiciones.
Así que, adelante con todo lo planeado. El sábado reservamos las raquetas en Biescas, para evitarnos cualquier complicación. Os recomiendo el lugar. Buenos precios, y material en perfecta condiciones. Podéis alquilar desde las raquetas, los bastones e incluso las polainas. Pongo el enlace para mas información.
Una vez con el material ya en el coche, salimos en dirección Piedrafita de Jaca, para después ir hasta la Cuniacha. Allí en un pequeño estacionamiento, dejamos el vehículo y, pisando ya nieve, nos pertrechamos con este calzado estilo pato. Es fácil de colocar, pero al principio cuesta un poco andar. Se trata de abrir un poco las piernas para evitar pisotones entre raqueta y raqueta. Como bien indica el cartel al comienzo del camino, hay que evitar destrozar el surco para el esquí de fondo. Andando en fila india, y guardando la distancia de seguridad necesaria para no pisar al de adelante, comenzamos el caminar. 
 La senda esta bien señalizada, e incluso en alguna ocasión nos atrevemos a coger alguna atajo, por el que ya han pisado con estos pies de Jeti.

Las nieves de estos días han cubierto de ese manto blanco que tanto embellece el Pirineo, en el caso que hiciera falta mas belleza. Así que chino chano, entre risas por alguna caída, y disfrutando a tope de la experiencia, vamos ascendiendo muy progresivamente hasta el Ibón.
 
 
 

Es una ruta sencilla, de unos 8 kilómetros y unos 300 metros de desnivel acumulado. Pero debido a problemas técnicos, no puedo colgar el track, aunque no es necesario en este caso, por que esta muy bien indicado.

Alcanzamos el ibón. Se nos llena la vista del color blanco, el lago es la continuación del manto de nieve. Por lo que hay que tener bien claro donde termina el suelo y donde comienza el agua.
Si el día comenzó un poco nublado, y llegando a la cumbre unos pequeños copos de nieve nos reciben, ahora el sol hace su aparición y ya no nos abandona hasta que da paso a la noche.

Toca reponer fuerzas, disfrutar del entorno, conversar con algún que otro “raquetista” y volver a calzarnos para iniciar el descenso.
 
 
Eligiendo algún camino alternativo, volvemos hasta el vehículo. Aprovecho para decir que hay que tener el oído alerta, por si se aproxima algún esquiador de fondo, para poder dejarle el paso libre.
Para la mayoría del grupo, ha sido la primera toma de contacto con esta modalidad de andada y ha sido todo un éxito, y les ha encantado la experiencia.
Solo me queda recomendaros que os animéis y probéis, seguro que repetiréis.



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